mayo 13, 2008

Abro mi flor
como si del último rayo de Sol se tratara
y lo absorbo con un ansia implacable,
con un tesón desfigurado…
Los vaivenes de las fuerzas lo mueven,
más si cabe,
igual que se movería mi flor
en un valle desértico.
Roces en sus pétalos
la estremecen de escalofríos
y su tallo se vuelve rocío
a los vaivenes del calor en ella.


- LILITH -

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